«Es una sociedad limitada, mi responsabilidad está limitada al capital que aporté.» Esa frase es cierta como socio, pero no siempre lo es como administrador. La responsabilidad de administradores por deudas de la sociedad tiene reglas propias y puede alcanzar el patrimonio personal. La Ley de Sociedades de Capital separa dos planos que conviene no confundir. El primero es la responsabilidad de los socios; el segundo, la de los administradores. La primera está limitada a la aportación