Tu empresa puede llevar meses reclamando un pago sin haber conseguido interrumpir la prescripción. Conservar correos, recordatorios y un burofax no garantiza que la reclamación esté protegida frente al paso del tiempo. También hay que poder demostrar a quién se dirigieron las comunicaciones, qué se reclamó y si llegaron al destinatario o por qué no lo hicieron. En un asunto en el que LegaleGo asumió la defensa de una empresa, esta diferencia fue determinante: la demanda terminó desestimada por prescripción. Tres intentos fallidos
La inspección de trabajo genera sanciones a empresas aunque no haya habido intención de incumplir. Te llega una notificación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. O peor: el inspector ya está en la puerta. Lo primero que piensa la mayoría de empresarios es que no tienen nada que ocultar. Y probablemente es cierto. El problema es que determinadas obligaciones formales generan sanciones aunque no haya habido intención de incumplir. Ocurre aunque los trabajadores estén satisfechos y la empresa funcione
El reglamento europeo de inteligencia artificial ya no es futuro. Desde el 2 de agosto de 2026, una parte de él obliga a las empresas: la que afecta a los chatbots, los agentes de voz y el contenido generado con IA. Tu web tiene a «Laura», que atiende a los clientes a las tres de la mañana y nunca se cansa. Laura no existe. Es un sistema de IA. Que el cliente lo sepa es, desde ese día, una obligación
Imagina que llevas meses en una obra. Has movilizado personal, maquinaria y recursos. Los pagos no llegan, los retrasos se acumulan, y un día la empresa principal te comunica que ya no contará contigo. Eso es un conflicto contrato de obra en su forma más habitual: una ruptura sin previo aviso que tiene consecuencias jurídicas muy concretas. Lo que empieza como un conflicto contrato de obra entre empresas acaba en el juzgado. Y el resultado suele ser muy diferente al que
Para reclamar impagos entre empresas de forma eficaz hay que actuar pronto. Los plazos corren desde el primer día. Cuanto antes se actúa, más opciones hay sobre la mesa. El primer paso: requerimiento de pago (burofax) Antes de ir a juicio, conviene formalizar la reclamación por escrito mediante burofax con certificación de contenido y acuse de recibo. Sirve para dos cosas: deja constancia fehaciente de que se ha reclamado la deuda e interrumpe el plazo de prescripción. En muchos casos es suficiente
«Es una sociedad limitada, mi responsabilidad está limitada al capital que aporté.» Esa frase es cierta como socio, pero no siempre lo es como administrador. La responsabilidad de administradores por deudas de la sociedad tiene reglas propias y puede alcanzar el patrimonio personal. La Ley de Sociedades de Capital separa dos planos que conviene no confundir. El primero es la responsabilidad de los socios; el segundo, la de los administradores. La primera está limitada a la aportación
El 19 de julio de 2026, minutos antes de la final del Mundial entre España y Argentina en el estadio MetLife de Nueva Jersey, Nil Ojeda —fundador de la marca de ropa Milfshakes— lanzó un mensaje a sus millones de seguidores: “No es broma, lo acabamos de anunciar. Si España gana, toda la web de Milf Shakes, al -99% de descuento.” España ganó. Lo que vino después se convirtió en un caso de publicidad engañosa en descuentos online. Días de
Burger King no dijo FIFA. Dijo FAFI. No dijo Mundial. Dijo Dialmun. No dijo Copa. Dijo Paco. Eso, en el contexto de la protección de marca Copa del Mundo, no es tan inocente como parece. La campaña de Burger King Ecuador en el Mundial 2026 utilizó el vesre —una práctica lingüística popular en partes de Latinoamérica que invierte las sílabas de las palabras— para asociarse al torneo sin usar ninguno de los términos que FIFA tiene registrados. El resultado generó atención.
Imagina que llevas años construyendo tu marca. Has invertido en diseño, en comunicación, en redes sociales, en campañas. Tu nombre es reconocible. Tus clientes te identifican por él. Y entonces aparece un problema legal que lo pone todo en cuestión. Son los casos que mejor explican por qué proteger una marca antes de lanzarla es una decisión estratégica, no solo un trámite. No es un escenario hipotético. Es exactamente lo que ha vivido La Mafia se sienta a la mesa. La
Durante mucho tiempo, registrar una marca en la oficina correspondiente era el paso definitivo para proteger un negocio. Era suficiente. O al menos lo parecía. Hoy, esa realidad ha cambiado radicalmente. La digitalización ha trasladado gran parte del valor de las empresas a internet, y con ello también los riesgos. Actualmente, la marca no solo se expone en el mercado físico, sino en un entorno digital donde la suplantación, el fraude y el
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