El reglamento europeo de inteligencia artificial ya no es futuro. Desde el 2 de agosto de 2026, una parte de él obliga a las empresas: la que afecta a los chatbots, los agentes de voz y el contenido generado con IA. Tu web tiene a «Laura», que atiende a los clientes a las tres de la mañana y nunca se cansa. Laura no existe. Es un sistema de IA. Que el cliente lo sepa es, desde ese día, una obligación